Carlos Martínez 15 min

La importancia de la nutrición en el running

La nutrición es un aspecto fundamental en el entrenamiento de cualquier corredor, especialmente para aquellos que se preparan para maratones. La correcta alimentación no solo potencia el rendimiento físico, sino que también contribuye a una adecuada recuperación. En este artículo, exploraremos cómo una buena alimentación puede influir en tu rendimiento y en la recuperación tras el entrenamiento, además de ofrecerte recomendaciones prácticas para optimizar tu dieta como corredor.

1. El papel de los macronutrientes

Los macronutrientes son los componentes básicos de la alimentación que proporcionan energía: carbohidratos, proteínas y grasas. Cada uno de ellos juega un rol vital en el rendimiento del corredor.

1.1 Carbohidratos

Los carbohidratos son la principal fuente de energía para los corredores. Según investigaciones, se recomienda que entre el 55% y el 65% de las calorías diarias provengan de carbohidratos. Esto es particularmente importante para los corredores que entrenan largas distancias, ya que una adecuada ingesta de carbohidratos puede mejorar la resistencia y retrasar la fatiga.

1.2 Proteínas

Las proteínas son esenciales para la reparación y construcción muscular. Los expertos sugieren que los corredores deben consumir entre 1.2 y 1.4 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal al día. Esto no solo ayuda en la recuperación, sino que también contribuye a prevenir lesiones.

1.3 Grasas

Las grasas saludables, como las que se encuentran en el aguacate, los frutos secos y el pescado, son importantes para mantener la energía durante entrenamientos prolongados. Se recomienda que aproximadamente el 20% al 35% de las calorías totales diarias provengan de grasas saludables.

2. Hidratación: clave para el rendimiento

La hidratación es otro aspecto crucial que a menudo se pasa por alto. La deshidratación puede afectar significativamente el rendimiento, incluso en el 2% de pérdida de peso corporal. Estudios indican que los corredores deben beber entre 500 ml y 1000 ml de agua por hora de ejercicio, dependiendo de la temperatura y la intensidad del entrenamiento.

Además, es importante reponer electrolitos, especialmente durante carreras largas. Las bebidas deportivas pueden ser útiles para mantener el equilibrio de electrolitos, pero es crucial elegir opciones con contenido de azúcar moderado.

3. Estrategias de alimentación antes, durante y después del entrenamiento

Una adecuada planificación de las comidas puede marcar la diferencia en el rendimiento. A continuación, se presentan algunas estrategias útiles:

  1. Antes del entrenamiento: Consumir una comida rica en carbohidratos y moderada en proteínas 3-4 horas antes de correr puede ayudar a maximizar la energía. Un ejemplo podría ser un tazón de avena con frutas.
  2. Durante el entrenamiento: Para sesiones de más de 90 minutos, se recomienda el consumo de geles energéticos o bebidas deportivas para mantener los niveles de glucógeno.
  3. Después del entrenamiento: Es fundamental consumir una combinación de carbohidratos y proteínas dentro de la ventana de 30 minutos a 2 horas post-entrenamiento para optimizar la recuperación. Un batido de proteína con plátano puede ser una opción efectiva.

4. Suplementos: ¿son necesarios?

Si bien una dieta balanceada debería proporcionarte todos los nutrientes necesarios, algunos corredores optan por suplementos para mejorar su rendimiento. Sin embargo, es importante tener en cuenta que los suplementos no son un sustituto de una buena alimentación. Según expertos, el uso de suplementos de proteínas puede ser beneficioso para aquellos que tienen dificultades para alcanzar sus requerimientos proteicos diarios. Sin embargo, siempre se recomienda consultar a un médico o nutricionista antes de iniciar cualquier suplementación.

5. Conclusiones

La nutrición es un pilar fundamental en el entrenamiento de running, especialmente para quienes se preparan para maratones. Una alimentación adecuada no solo potencia el rendimiento y la resistencia, sino que también ayuda a una mejor recuperación. Incorporar una variedad de macronutrientes, mantener una buena hidratación y planificar las comidas antes, durante y después del entrenamiento son prácticas recomendadas que pueden marcar una gran diferencia.

Recuerda: La clave del éxito en el running no solo está en entrenar duro, sino también en alimentarse de manera inteligente.

Al final, escuchar a tu cuerpo y ajustar tu dieta según tus necesidades es esencial. Con una buena nutrición, estarás un paso más cerca de alcanzar tus metas en el running.